Nemrut: la montaña de los dioses decapitados

Construido como un monumento a sí mismo por el rey helenístico Antíoco I de Comagene (69-34 aC) el monte Nemrut alberga los vestigios de lo que antaño fuera una enorme necrópolis.

El Hierotheseion (templo-tumba y casa de los dioses) de Antíoco I es una de las construcciones más ambiciosas de la época helenística. Su complejo diseño y escala colosal fueron combinados para crear un proyecto sin igual en el mundo antiguo. Una tecnología altamente desarrollada fue usada para construir las colosales estatuas y ortostatos (estelas), monumentos que no se han encontrado en ninguna otra parte dentro de este período. El sincretismo de este panteón y el linaje de sus reyes que se remonta a través de dos conjuntos de leyendas, griego y persa, es la evidencia del doble origen de la cultura de este reino.

El hogar de los dioses decapitados se encuentra 40 km al norte de Kahata, muy cerca de la provincia de Adiyaman, al sureste de Turquía. Antíoco decidió edificar la necrópolis sobre una montaña a 2.150 m de altitud como signo de su paridad con los dioses, y así lo revelan algunas de las inscripciones.

En un principio enormes estatuas de 8 y 9 metros de altura flanqueaban el túmulo funerario, representando a dioses de diferentes culturas (persa, griega y armenia) como Hércules, Zeus, Tique o Apolo-Mitra. Sin embargo, los tiempos cambian y en algún momento de la historia las estatuas fueron derribadas y decapitadas deliberadamente. Los arqueólogos hicieron un esfuerzo por volver a poner las cabezas en pie, pero las mismas quedaron en la zona donde fueron desprendidas de su cuerpo, esperando la visita de los curiosos turistas.

Imágenes vía Wikimedia Commons con licencia [CC BY 2.0]

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